“Nos están matando”: el grito de las mujeres amazónicas en el Tribunal de Justicia

por Jorge Cano @subcano

 

Una mujer mapuche fue acusada de robo, fue apresada,

obligada a dar a luz, encadenada en presencia de policías.

 

Mujeres indígenas, Quilombolas (Afrodescendientes) y

Ribereñas son violentadas, sujetas a explotación sexual

por el avance de un megaproyecto hidoreléctrico

 

Mujeres indígenas Shuar fueron despojadas

de sus territorios, obligadas a desplazarse,

fueron agredidas sexualmente. 

 

Una Mujer, Bertha Cáceres murió por defender

las comunidades y a las mujeres que viven en ellas.

 

Con ceremonia de Tamboras inició el segundo día de juicio simbólico de las mujeres

La violencia a mujeres defensoras de los derechos humanos y de la naturaleza fue el fundamento del Tribunal Justicia y Defensa de los Derechos de las Mujeres realizado en el marco del VIII Foro Social Panamazónico (FOSPA), en Tarapoto, Perú.

Durante dos días se desarrolló un espacio de justicia simbólica y exigibilidad de Derechos que denunció los impactos del sistema capitalista extractivista, colonial y patriarcal en la vida de las mujeres que viven en territorios amazónicos.

En el primer día se presentaron cuatro casos emblemáticos ante un jurado internacional de mujeres parte de organizaciones feministas y de los pueblos, integrado por Gladys Acosta (Comité de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer), Lilián Celiberti (Articulación Feminista Marcosur), Rita Segato (Universidad Brasilia, Consejo nacional de investigaciones científicas de Brasil) y Teresita Antazú (Unión de Nacionalidades Ashanika y Yanesha).

Tribunal de Mujeres analizó los casos presentados por org. sociales, pueblos e indígenas

 Uno de los casos observados en el Tribunal, fue Brasil con la construcción de la hidroeléctrica “Bello Monte”, en la Región de Xingú, Altamira, en el Estado de Pará, que ha desplazado a miles de familias indígenas, comunidades Quilombolas (Afrodescendientes) y Ribereñas de sus territorios, generando exterminio cultural, destrucción de los ecosistemas y modos de vida ancestrales; además ha incrementando las violencias hacia las mujeres, principalmente se denunciaron casos de explotación sexual a niñas y adolescentes.

Caso Brasil presentado en FOSPA

“Las mujeres somos las que más sufrimos con los mega proyectos extractivos” afirmó Daniela Silva, del Movimiento “Xingú vive para Siempre”, de Altamira, Pará.  Las organizaciones de mujeres fueron las primeras en denunciar las irreparables consecuencias que el mega proyecto hidroeléctrico tendría en la vida de las poblaciones, iniciando su lucha desde 1970.

El proyecto fue inaugurado en el 2016 en medio de denuncias de corrupción

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Caso Chile presentado en FOSPA

Otro país observado fue Chile, donde se presentó el caso de Lorenza Cayuhan, una mujer mapuche, a quien el Estado chileno le violentó su derecho a la libertad y sus derechos reproductivos. Fue acusada de robo, apresada y obligada a dar a luz, encadenada y en presencia de dos policías.

Todo esto sucedió en el marco de la lucha mapuche por expulsar a la empresa forestal “Araujo” de Concepción y recuperar sus territorios ancestrales.

Caso Perú presentado en FOSPA

En Perú, las mujeres de la comunidad Kokama-Kokamiria expusieron los graves impactos ambientales y a las poblaciones que causaría la instalación de la línea de transmisión de 220 kv Moyobamba – Iquitos y las subestaciones complementarias.

La deforestación, colonización y otros impactos ambientales es una seria amenaza a la economía y agricultura de las familias indígenas a cargo principalmente de las mujeres de las comunidades nativas de 14 distritos y 6 provincias ubicadas a lo largo de casi 600 km de la Amazonia.

En ese contexto las mujeres, niñas y adolescentes resultan expuestas a mayor violencia sexual, trata, embarazos forzados, vulnerando así sus derechos humanos.

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Caso Nankints- Ecuador

Caso Nankints – Ecuador presentado en FOSPA

En Ecuador, las comunidades Shuar de Nankints y Tsuntsuim fueron despojadas de sus territorios, forzando a su población a huir a la selva y comunidades vecinas. Las mujeres y niñas fueron violentadas en sus derechos.

La comunidad de Nankints está enterrada y sobre ella, se ha levantado el campamento minero “La Esperanza” de la compañía china Explorcobres, que pertenece a la empresa  Tongling Metal Groups. Esta empresa pretende construir en territorio shuar una mina a cielo abierto.

Con el título “Ahí está enterrada mi casa” se presentó ante el tribunal el caso “Nankints”. Durante su exposición, Cristina Burneo relató el proceso de violencia generado por la imposición de la empresa extractivista en los territorios Shuar.

La violencia a las mujeres es de doble grado, que las somete al orden social minero al mismo tiempo que viven en situación de desigualdad dentro de su cultura.

Según un documento realizado por Verónica Potes (Ecuador)  para la presentación en este tribunal, en este caso son vulnerados varios derechos. El principio del Buen Vivir reconocido como marco de referencia para la convivencia en diversidad con respeto a  la naturaleza, es ignorado por el Estado Ecuatoriano en sus relaciones con el pueblo Shuar.

Cristina Burneo durante presentación Caso Nankintz en FOSPA

Además el tribunal denunció que en el caso Nankints- Tsuntsuim del Pueblo Shuar del Ecuador, hubo desalojo, desplazamiento forzado, militarización y persecución de dirigentes, lo que según el Tribunal amenaza la sobrevivencia de este pueblo; los hombres han tenido que huir y sobrevivir en clandestinidad mientras que las mujeres han quedado solas con sus hijos /as y han sido obligadas a migrar a otras comunidades donde viven situaciones de pobreza extrema y explotación laboral y/o sexual.

El Tribunal Justicia y Defensa de los Derechos de las Mujeres recomendó entre otras cosas, a Ecuador desmilitarizar urgentemente estos territorios, detener el avance de la minería y garantizar los derechos del pueblo shuar.

 

El tribunal instó al Estado Ecuatoriano a:

1.- detener las actividades extractivas en las zonas que se superponen a los territorios de las naciones originarias;

2.- garantizar procesos de consulta previa, libre e informada en relación a las concesiones y explotación de los bienes de la naturaleza;

3.- la desmilitarización total del territorio Shuar;

4.- la reparación de los daños causados por la acción de las fuerzas armadas ecuatorianas.

Escucha el veredicto del tribunal:

 

Ver veredicto completo del tribunal: Justicia y Defensa de los Derechos de las Mujeres Panamazónicas y Andínas.

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